Todos tenemos miedo, todos incluso aquel a quien todos ven muy
lanzando en
algún momento tiene miedo es
entonces cuando se fraguan los valientes, personas que no es que no tengan miedo, sino que cuando lo tienen delante levantan la cabeza lo miran a los ojos y avanzan a pesar del temblor de piernas, del sudor
frio, de tener
visión de
túnel y de estar como
mínimo aterrados. El miedo tiene diferentes formas no tiene porque ser una
película de terror o una
sensación también pueden ser sentimientos, no hay cosa que de
mas miedo que lo mas importante, lo que
diferencia a un adulto
de un joven y es la responsabilidad pero no la responsabilidad menuda de cuidar un animal o de tener que tender la ropa sino la responsabilidad de
corazón, la que se refiere a darlo todo por una persona y es
aquí, el mayor de los miedos, donde nacen los mayores valientes, aquellos que no solo tienen miedo sino que se han atrevido aun
así a seguir adelante, a dar un paso mas en su vida y aceptar un gran
desafío el de vencer el terror mas profundo jamas sentido por el hombre ya que no se puede huir de él ni te puedes esconder a esperar que pase, tarde o temprano todos pasamos por este miedo y no todos lo soportan, no todos lo afrontan y no todos se hacen valientes, hay quien huye y se pierde en el mundo de la eterna juventud, aquel que no afronta este miedo, aquel que lo esquiva no esta preparado para seguir adelante y ser un adulto, lo que nadie sabe hasta que pasa esta prueba de fuego es que la recompensa a esta
valentía es lo mayor que nadie te puede dar, es el amor eterno, amor a una persona , es la capacidad de darlo todo sin esperar nada a cambio, es cerrar los ojos y confiar, es ser todo para alguien, es en definitiva, el amor verdadero.
Así que: no seas cobarde,
enfrentate al miedo y busca tu premio. Los cobardes
serán olvidados mientras los valientes
serán marcados a fuego en el corazón de la llamada historia.